Gracias a internet puedes hacer llegar tu publicidad hasta cualquier parte del mundo, los clientes podrán comprobar que estas vendiendo a miles de kilómetros de distancia en tiempo real. Tu objetivo debe ser utilizar las plataformas disponibles para conseguir la mayor repercusión y llegar a tu público objetivo.

El nuevo modelo de cliente establece las bases del nuevo comercio, y el comerciante debe saber seguir la línea que marcan las nuevas formas de demanda. El consumidor moderno y joven, muchas veces, prefiere simplemente ver productos desde casa y comprar por internet a gastar tiempo yendo a la tienda física.

Este tipo de clientes es completamente distinto al consumidor tradicional, no necesitan ver el producto en directo ni hacer preguntas sobre él a ningún dependiente, simplemente miran los comentarios y las puntuaciones de los productos. Esto te puede dar libertad para ofertar y vender productos que ni siquiera tengas en stock, puedes venderlo en tu e-commerce sin tenerlo y enviarlo cuando llegue.

También tienes que tener en cuenta que, aunque tú rechaces el comercio electrónico, tu competencia probablemente no sea tan escéptica y ya esté vendiendo online en tu entorno. Debes estar preparado para todo y aprovechar todos los recurso a u alcance para tu negocio para que sea un éxito.

En todo negocio lo principal es la rentabilidad. Hay que dejar de ser reacios a la tecnología y aprovechar todas las oportunidades de venta, independientemente de si son online u offline.

Incrementa tus ventas por internet, aprovechando la inversión que ya haces para tu tienda física. Las tareas asumidas como propias de la actividad en la venta física, como la compra de mercancía para tu tienda, se aprovechan sin incrementos de coste en la actividad online; simplemente fotografiando los productos antes de ponerlos en el escaparate, podrás mantener dos escaparates distintos con los mismos productos: uno físico y otro digital. Más clientes = más ventas.

Otra ventaja: puedes dar salida a productos que no consigues vender en tu tienda tradicional, simplemente haciendo un apartado especial en tu web, con una sección de ofertas o incluso un outlet online, puede ayudarte a dar salida a productos que sueles tardar más en vender.

Una de las mayores diferencias que más distancia un tipo de comercio de otro, son los horarios. Las plataformas digitales no necesitan cerrar o descansar, y funcionan sin parar con muy poco mantenimiento. Debes tener en cuenta que también es necesario un servicio de atención al cliente, que llegue a tus compradores para evitar falta de información.

En conclusión, añadir una tienda online a tu comercio físico puede ayudarte a mejorar tu cuota de mercado, manteniendo un nivel de ventas alto en plataformas de venta distintas con los mismos productos.

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