NEUROCIENCIA Y PROCESO DE COMPRA

Fuera de las redes, la “Neurociencia” es la disciplina de moda entre los que se dedican al marketing más cuantitativo. Constituye una especie de “caja de herramientas” para enfocar muchos aspectos de la mercadotecnia, desde el punto de vista de la percepción más primaria del consumidor. Su aplicación abarca muchos segmentos y el comercio detallista es un campo ideal para su implantación como método para aumentar la efectividad de la venta.


La neurociencia ayuda a comprender el proceso de compra como un proceso complejo. Se ha demostrado que en la elección y en la decisión del comprador interviene el análisis racional y un componente emocional que determina la compra, lo que evidencia la necesidad de incluir cierto grado de emoción y relevancia personal para lograr una conexión con el consumidor más efectiva, comprometida y fiel.

Algunos estudios de Nielsen demuestran que, además de ser complejo, el proceso de compra se estructura en distintas fases que se pueden analizar desde el punto de vista del neuromarketing para dotarlas de estrategia. Podemos distinguir entre “pre-compra” “compra” y “post-compra”, y en cada fase podemos establecer un impacto emocional que ayude a inclinar la balanza hacia el producto que más nos interesa.


NO ES CIENCIA FICCIÓN


Marcas como “imaginarium” Han estudiado y transformado su espacios de venta para lograr una mayor afectividad en la exposición de sus productos, que ahora permiten interactuar con los compradores, facilitando el juego y logrando un vínculo emocional con la marca que no deja indiferente a sus consumidores.

Algunas marcas de ropa han comenzado a experimentar con los olores en sus tiendas. Otras están jugando con elementos que aportan efectos neuro-psicológicos positivos, como el el juego y el descubrimiento.

Algunas experiencias han ido mucho más allá, llegando a ofrecer al cliente, incluso, máquinas en las tiendas que miden sus ondas cerebrales y les sugiere el producto más acorde con su estado de ánimo.

Sin embargo, aunque parezca un concepto de ciencia ficción, basta con investigar un poco para ver que solo cambiando las conceptos que aparecen en los carteles de oferta de nuestras tiendas, ya estamos aplicando el neuromarketing, ya que se ha demostrado que determinadas palabras son más efectivas en la venta.

Te invitamos a leer más sobre ello, seguro que encuentras ideas fáciles de implantar en tu negocio.